Juan Carlos García completa la Swiss Alps 100 Endurance Run

204
El chestano Juan Carlos García ha completado la Swiss Alps 100 Endurance Run, prueba 100K con un desnivel de D+6000 metros que acontece en la pequeña localidad de Münster, en Suiza, concretamente en el cantón del Wallis/Valais.
La prueba se desarrolla en el glaciar Aletsch y el parque natural del Binnatal, por los que su atractivo es incontestable. Se trataba de una cita no masificada, casi familiar, que aun así reunió a 300 personas de distintos países. Es muy alpina, con grandes subidas y bajadas de más de 1000 metros de desnivel, por lo que castigaban mucho las piernas, tanto en las subidas con algunas zonas técnicas, como en las bajadas que poseían una inclinación considerable, incluso algunas de llas descendiendo más de 1200m de desnivel en apenas 6km.
«No tenía esta carrera como objetivo principal, por lo que salí bastante relajado. Esto me permitió ir avanzando corredores durante toda la carrera, ya desde la primera subida importante hasta el paso por el Breithorn (más de D+1300m), que culminaban con un gran descenso al refugio del Rosswald, para coronar desde ahí una subida muy técnica con trepadas y pasos muy aéreos el Fülhorn a más de 2700 metros sobre el nivel del mar. Desde este punto pude observar todos las montañas de más de 4000 metros del entorno, incluyendo el Cervino/Zermatt y, por supuesto, el glaciar Aletsch, el más grande de los Alpes. Una bajada muy abrupta hacia el parque de Binnatal nos llevaba al kilómetro 60 en algo más de 10 h. En este lugar se puso el avituallamiento más importante y donde se tomaba descanso de cara a las dos próximas subidas y bajadas que nos quedaban. La primera de ellas era remontar hasta el Eggerhorn, donde tuvimos la suerte de ver algunas de las características ovejas del Valais, únicas por tener su cara y patas negras sobre un gran pelaje blanco del resto de su cuerpo», explica el de Cheste.
«La bajada de nuevo exigente y a tramos técnica nos llevaba hasta el Chäserstatt, un refugio donde había que recuperar fuerzas para afrontar la última parte de carrera y ponerse el frontal ya que allí se hizo de noche (la carrera salió a las 7 de la mañana). La última subida totalmente vertical y campo a través, junto con su posterior bajada, que incluía campo a través, neveros, pequeñas destrepadas junto con un deficiente marcado en esa sección (conseguimos hacer un grupo de 6 personas buscando paso a paso las marcas) hizo perder un gran tiempo, casi una hora, ya que teníamos que volver al último punto donde vimos la marca, intentar buscar. Este pedazo, si bien era muy bonito (con la luna reflejándose en los neveros y glaciares de todo el entorno) desmoralizó bastante, ya que el tiempo perdido era grande. La bajada no tenía tregua, quizás, la más salvaje que he visto yo en todas las carreras en que he participado. 6km donde se hacían D-1220m con tantos kilómetros hicieron mella, pero se llego al kilómetro 95km donde solo quedaban unos 11km (la carrera realmente tiene algunos kilómetros más de los que se indican) en los cuales un terreno zigzagueante no dejaba avanzar rápido. Los últimos kilómetros, por pista fácil, permitieron disfrutar de lo conseguido. Llegando a meta en 21:30h, incluso teniendo así la posibilidad de poder realizar la inscripción en un futuro a la Western States al ser carrera clasificatoria y haber realizado el recorrido en menos de 22 horas. En definitiva, una carrera muy alpina, donde se disfruta de un paraje excepcional y que quizás en próximos años, con algunas mejoras pueda ser una carrera muy conocida», añade.